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Lo acompa??aste hasta el cohete nunca m??s volvio, nunca m??s lo viste s??lo despeg?? con su uniforme de aluminio y sus cosas en un bolsillo hizo una estela de humo negro y hacia la nada partio. T?? te quedaste paradita mirando hacia el sol, mirando hacia arriba nunca mas fue igual, el aire frio, oscuro y seco marchit?? tu dulce cuerpo mientras ??l cruzaba el cielo con su enorme reactor. Y cada noche con estrellas, t?? te sentabas a esperar para verlo pasar, cabalgando en su cohete sobre la penumbra lunar.
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